Un padre oraba a Dios desesperado por el secuestro de su bebé y Dios le dio una palabra: “Nadie lo tocará”

Según el reporte publicado por Guiame Noticias Gospel, un hombre armado se llevó al niño en un automóvil negro mientras sus padres trabajaban en un puesto de comida ubicado en la plaza. Cuando Wellington, el padre del pequeño, se enteró de lo ocurrido, tomó su vehículo e intentó seguir al automóvil en el que habían trasladado a su hijo.El intento de rescate no tuvo éxito y la desesperación lo llevó a detenerse en plena calle. Wellington, quien se identifica como cristiano evangélico, contó que dejó el vehículo encendido, se arrodilló y levantó las manos al cielo para clamar a Dios en medio de la incertidumbre por el paradero de su bebé.